Esta caja de madera en estado lamentable fue recogida de una casa en Extremadura donde fui a recoger muebles y objetos que nadie quería, la casa de 13 habitaciones estaba prácticamente para demoler entera y volverla a levantar entera y respetar únicamente la fachada al estar protegida.

Al principio parecía una caja de madera sin más, con suciedad de más de 20 años de haber estado abandonada, pero soy una admiradora de las cajas en general y la abrí.

Mi sorpresa fue mayúscula cuando descubrí que llevaba placas identificativas en alemán donde en una de esas placas pude leer material quirúrgico y el nombre de la empresa que la fabricó.

No dudé un instante en llevármela, varios de los antiguos propietarios de esa vivienda habían sido médicos y se dedicaban a viajar y vivir largos peridos de tiempo entre África y España ejerciendo su profesión y utilizaban esta caja junto con otras y algún baúl a trasladar el instrumental quirúrgico que necesitaban en Santa Isabel para ejercer su profesión.

Llevó mucho trabajo sacar a la luz toda la suciedad que llevaba incrustada y reponer algunas piezas que faltaban, pero finalmente, después de forrarla de terciopelo rojo el resultado fue fantástico. No sólo por como quedó la caja, sino porque es una caja con mucha historia, muchas anécdotas vividas y media vida de sus propietarios.

Espero que os guste.