Anoréxica, puta, suicida, cerda, hipócrita, estúpida, falsa… En esta vida todo son las apariencias, la gente siempre te va a juzgar. Pero ¿Podríais pararos a pensar en cómo afecta eso a la gente? Creedme si os digo que a vosotros no os gustaría que os juzgaran en como aparentáis.
A mí me pueden llamar gótica, estúpida, falsa, hipócrita, antisocial, malhumorada, pesimista, depresiva, tal vez por la forma en la que visto, o la música que escucho, o por como escribo, pero aprender en que no todo se basa en la apariencia, porque cada uno tiene sus formas de expresarse y de desahogarse.
Pararos en pensar en cómo os afectarían estas etiquetas a vosotros, cuando realmente no soy, no sois así.
Yo, a pesar de todas las etiquetas que me han puesto, me adhieren y me seguirán eligiendo a todo lo largo de la vida, sigo siendo feliz, animada, graciosa y mucho más.
Claro que me ha podido llegar a afectar lo que me han dicho hasta mis propios amigos a las espaldas, pero eso se debe a que cada persona tiene su límite.
Yo visto como me visto porque adoro ese estilo de ropa, escucho la música que escucho porque me encanta el rock y escribo como escribo porque es mi forma de desahogarme de todo lo que me ha ocurrido en la vida.
Pero no pongáis etiquetas a la gente si no sabéis como son en realidad.
