Valencia, 5 de agosto, llego al aeropuerto de Manises y cruzo la puerta… Ya no hay marcha atrás… Facturo la maleta y me voy a la puerta de embarque donde se suponía que salía el avión Valencia-Amsterdam.

Tenía una hora por delante, así que abro mi libro “El Guardián Invisible” de Dolores Redondo y desconecto del mundo sin querer entre asesinato e investigación… De repente aterrizo con mi mente y observo que tan solo faltan 10 minutos para volar, pero que pasa que no hay nadie?. Presa de un ataque de nervios miro la pantalla y veo que han cambiado la puerta de embarque, no está cerca, así que con mi mochila a cuestas comienzo a correr como una desesperada… Llego a tiempo por los pelos y me dispongo a disfrutar del vuelo.

La naturaleza siempre me sorprende y esta vez no  iba a ser menos. Una explosión de nubes preciosas se pasean por mi ventana, me sorprendo y saco fotos como loca…

Llegamos a Amsterdam y como ya me conozco, miro la terminal y la puerta de embarque y voy para allá… No contaba con una cabina donde estaban dos chicos guapísimos solicitando billetes y pasaporte, llego con mi sonrisa risueña y lo miro. Rubio, ojos azules, ni un pelo fuera de su sitio… Me sonríe y abre el pasaporte, me mira, vuelve a mirar el pasaporte y me vuelve a mirar… Me empiezo a poner nerviosa, le enseña el pasaporte a su compañero y me miran los dos. Uno de ellos me dice, “esta mujer no es usted”. Se me caen las bragas al suelo del acojono y contesto, “si soy yo”, me vuelven a mirar, gira la cabeza y aparece por detrás de mí un tercer joven, alto, de complexión delgada y le pasan mi pasaporte. Me pregunta… ¿Está segura que la de la foto es usted? “Of Course”, ¿Como no voy a estar segura?, que pregunta más estúpida… Así que le saco mi DNI, mi  carnet de conducir y me miran y les da la risa… Hombre, yo lo entiendo, el cambio en unos años ha sido abismal… Finalmente me permiten el acceso pero no debieron quedarse tranquilos, porque 5 minutos antes de embarcar me llaman por megafonía… Ufff, me acerco al mostrador y me vuelve a pedir el pasaporte, lo coge y pasa la banda magnética por el ordenador. Me mira y me pregunta ¿De vacaciones? Le contesto que sí y cuando estoy en la puerta me mira y me dice en español, que disfrute de su viaje… y yo preguntándoles si hablaban Español y ellos diciéndome que no. Serán….

Subo  al avión nuevamente y con el susto no miro el número del asiento, solo quería hacerme pequeñita al final  y huir de las miradas furtivas del resto de pasajeros. De repente llega un grupo de chicos de algún Club, todos cachas y guapísimos y se sienta uno a mi lado, yo que no estaba nerviosa… Ahora más jajaja. De repente uno de los cachas me pregunta cuál es mi número de asiento y le enseño el billete porque no veía los números y me dice educadamente que ese asiento era el suyo y que el mío estaba delante en la fila 4.

Nuevamente la vuelvo a liar, todo el pasaje pendiente de esta loca que vuelve a atravesar todo el pasillo. Un buen hombre me coge la mochila y me ayuda a colocarla en su sitio y me siento. Por fin se acabaron los problemas. Manchester voy para allá.

Me lleva un taxi cerca de la residencia donde me voy a alojar y se va. No sé dónde estoy. Para más de más, no desconecté los datos al salir de España y me doy cuenta de que me he quedado sin datos… Menos mal que saco fotos de todo y tenía la foto de donde iba, así que comienzo mi peregrinación de tienda en tienda… Os vais a reír… O no, estaba al girar la esquina a mitad calle. Así que por fin a registrar mi llegada, las 21 de la noche, mi hija preocupada porque no había dado señales de vida. Me registro, me dan la wifi y por fin estoy comunicada… Me pregunta el de recepción de donde era y le digo que de España, comenzamos a hablar, yo como los indios evidentemente y  entre risas cuando me voy ya me dijo, buenos días, buenas tardes y fiesta en Español…

Me enseñan el Centro y es enorme, hay gimnasio, tenis de mesa y un sinfín de actividades que no podré realizar porque prefiero si no me pierdo mucho, ir a callejear en mi tiempo libre.

Me enseña mi habitación y la cocina compartida, para una semana estando sola, más que suficiente. Me voy al super a comprar la cena y algo para desayunar.

Mañana Lunes 6 de agosto tenemos que encontrarnos en recepción para ir  a la Escuela EF de Manchester. Pero ahora a cenar y descansar y mañana será otro día… Porque ¿No puedo tener un viaje normal alguna vez sin que se líe?. Probablemente entonces me aburriría. No sería yo…