La naturaleza y la fotografía siempre han estado unidas, dicen que la Madre Naturaleza es la más grande y así es. Observando a lo largo de este año campañas publicitarias y fotografías relacionando ambas, he llegado a la conclusión de que existen fotos preciosas pero ¿Sabéis lo que echo de menos en esas fotografías? Pues ni más ni menos que la esencia de las personas, la alegría, la espontaneidad, la verdadera esencia del ser.
Todo comenzó al ver un vídeo publicitario de una marca muy conocida de ropa y complementos que me enamoró. Se realizó en plena naturaleza, sin más pretensiones que transmitir sensaciones, libertad, alegría, no existían posados forzados, gente joven divirtiéndose, porque en el fondo… Eso es lo que vende, la naturalidad, la sencillez, los sentimientos que se transmiten. Todo un éxito de esta empresa a nivel publicitario.
Eso me impactó de tal modo que decidí comenzar a hacer otro tipo de registros, otro tipo de creaciones a la hora de montar una escena con la fotografía, no busco la foto perfecta, busco la complicidad, las risas, los buenos momentos, la elegancia, el movimiento, el arte urbano, transmitiendo al mismo tiempo naturalidad, espontaneidad, todo mezclado con un fondo donde la naturaleza eleva la belleza al infinito.
Sin más pretensiones que unir paisajes y personas, mezclar fotos elegantes con fotos espontáneas, muchas de ellas tomadas por los fotógrafos o por mí sin que la persona en cuestión se percate de que está siendo fotografiada, reflejar la auténtica personalidad y como se siente esa persona en el entorno natural siendo ella misma. Esas para mí son las mejores fotos.
Tenemos la gran suerte de contar con paisajes maravillosos en nuestro entorno, lugares que muchas veces pasan desapercibidos a nuestros ojos y que son perdonad la expresión “Bestiales”. Muchas veces te sorprenden los animales salvajes, como en esta última sesión que se nos cruzó una cabra montesa o la ninfa que se posó en nuestra mano propietaria de unos visitantes que se la llevaban de excursión como si de un perrito se tratase. Lanzarse a la aventura en pocas palabras.
A eso habría que añadirle la historia de ese lugar, hablar con los lugareños que te cuentan historias increíbles y que no me canso nunca de escuchar, porque todo en conjunto es lo que a mí personalmente me llena.
Este año me gustaría centrarme en esto relacionado con la moda, Naturaleza Salvaje, Arte Urbano, fotografías con alma e historias de la gente, de los lugares que visito. Recuperar historias que si no es de este modo se perderán, unir fotografías de la propia naturaleza y realizar reportajes más amplios para no mostrar únicamente fotografías de posados que también. Creo que esa mezcla viva del conjunto puede conseguir muchísima más expectación ya que habrá gente a la que le interesarán la moda, las modelos haciendo cosas distintas, gente a la que le interesarán los paisajes y la belleza de los lugares y sobretodo historias de esos pueblos, de esos lugares que nadie conoce y que únicamente lo pueden transmitir los habitantes que residen allí.
Un simple café, una conversación, relacionarte con todo el entorno es lo que crea esa magia que a mí siempre me ha encantado cuando voy con mi oficina ambulante y que me transmite alegría, conocimientos, vida, relajación… Donde existen momentos en los que desconectas de las tecnologías para dejar paso el lado humano.
Así que aunque a mucha gente siempre le da miedo hablar de sus proyectos, de sus ideas, ese secretismo que lo entiendo por parte de los profesionales que viven de ello, yo decido explicaros mis intenciones jajaja. No tengo miedo porque mi cabeza es la que crea, el fotógrafo la capta, escribo lo que realmente me importa y todo ello sólo se encuentra en mi cabeza. Por eso no tengo miedo.
Los principios nunca son fáciles, el ir encontrando tu camino en tus pasiones, decepciones, alegrías y sobretodo con un fin, divertirse, pasarlo bien, eliminar tensiones, disfrutar del entorno y de su gente unido a la moda, a las tendencias, complementos, todo aquello que pueda ir engrandeciendo el proyecto. Y todo eso sólo se consigue arriesgando, viviendo, aprendiendo por el camino y yo apuesto por ello ¿Y tú? ¿Te animas a disfrutar y formar parte de ello? Estoy segura de que sí. Excursiones, momentos inolvidables, experiencias únicas e irrepetibles, todo el mundo cabe aquí y lo más importante divertirse y pasar unos ratos inolvidables, compartir experiencias y vivir momentos que se retratarán para la posterioridad.
¿Os gusta la idea? ¿Os animáis?…








