Deseo avanzar en mi camino, pero muchas situaciones me atan.
Miro al horizonte, veo todo lo que queda por alcanzar
y no quiero quedarme aquí, mirando simplemente mirando.
Muchos no entienden mi proceder y tampoco lo respetan,
piensan que no es correcto lo que yo pienso
porqué no actúo como lo hace el resto.
Pero el tiempo casi siempre me da la razón,
creo que están muy ciegos aquellos que con sus ojos no quieren ver
la realidad y su futuro incierto por no luchar a tiempo.
Soy la mala de esta película, la que siempre quiere tener razón,
la que quiere gobernar su vida, pero los demás imponen las reglas
de situaciones que no aceptan, de momentos que no quieren vivir.
Los que reprochan mis decisiones tienen cerrados los ojos al mundo,
los que critican sin argumentos no se miran en el espejo,
y sin embargo los que realmente me aprecian, respetan y me quieren,
me ven sufrir en silencio.
No le debo nada a nadie, ni quiero más responsabilidades,
mis hijos son mi familia, por ellos vivo y muero todos los días,
por ellos daría mi vida,
por mi propio bienestar,
lucho por ser feliz en esta vida que me tocó en suerte.
Muchos vivieron sus vidas como quisieron, mejor o peor pero vivieron,
llevo sacrificándome toda la vida por los demás, ahora me toca a mí,
pues la vida pasa muy rápida y sin avisar.
Acabó tu tiempo, llegó el silencio.