Tras leer el libro “No sé si casarme o comprarme un perro”, llegué a la siguiente conclusión, recientemente separada, en lugar de uno tengo 3 perros que tanto a mi hijos como a mí nos ha ayudado a superar los malos momentos.
Todos somos intercambiables y de ahí la comunicación, comunicación entre humanos, hombres y mujeres. Intercambiamos pedazos de nuestras vidas y muchas veces nos vemos reflejados en los problemas ajenos, de otros seres humanos.
Intercambiamos nuestras experiencias, sentimientos, amor, fracasos, sexo, vida, muerte… Todo se intercambia y esto conlleva a mezclarnos unos con otros, dando como resultado otras relaciones, conoces a más personas que a su vez forman una sociedad en la que nadie es imprescindible, pocos son irremplazables y muchos son intercambiables.
Y dentro de la sociedad hay miles de individuos completamente distintos, que viven en mundos diversos, hay personas que me preguntan si conozco a gente normal, ¿Qué es lo normal? Después de mis experiencias en la vida, creo que la normalidad es muy relativa. Bajo mi punto de vista, todos somos normales y todos tenemos algo de lunáticos. ¿Y qué?
A mí me gusta el mundo así, variopinto, de todos he aprendido algo, y eso me ha ayudado a ser mucho más tolerante con todo lo que me rodea.
Creo que en este mundo existe poca tolerancia, aunque nos vendan lo contrario. En cuanto una persona no tiene el perfil que la sociedad ha estipulado, o está loco, o es rarito…. En fin, he escuchado tantas tonterías de la gente que cree ser normal… Y los que dicen ser normales deberían examinarse delante de un espejo para darse cuenta de que no lo son tanto, solo que esconden aquello que no desean que la gente sepa, pero en fin, el problema radica en que nos encerramos en nuestro mundo y no aceptamos a los que piensan de forma distinta y a esos se les hace un vacío.
De este modo se van creando subgrupos. Dentro de un grupo, cada uno con sus propias reglas, sus propias leyes, su forma de vivir y de ver la vida. Deberíamos escuchar a todo el mundo y aprender, todos tenemos experiencias que aportar a los demás, de las que aprenderíamos muchísimo.
Como dicen varios amigos míos, debe ser que yo soy “UNA PEQUEÑA EXTRATERRESTRE”.