Este baúl fue rescatado de un contenedor de basura. Se puede apreciar el estado lamentable en que se encontraba, pero tenía alma.
Hubo que desempapelar el interior, darle tratamiento a la madera anticarcoma, nutrirla y reponer la parte superior por el mal estado en que se encontraba.
Se utilizó el dibujo del metal para estarcirlo en la parte superior y perfilar con un listón de madera la parte saneada para encuadrar la pieza y que le diese más protagonismo al dibujo.
La cerradura se reparó, ya que me gustó la original y quise mantenerla.
Se limpió todo el metal a fondo para que volviese a recobrar su brillo original. La propietaria lo quería en rojo inglés.
Para finalizar, se le dio un protector de metales y de madera con el que se consiguió que quedase como nuevo, pero sin perder su esencia y antigüedad.