Mi cabeza es una noria y no deja de pensar
Me gustaría poder encerrarme en una bola de cristal
Y aislarme del mundo y de la gente
Que me hace daño, que es tóxica para mi bienestar.
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Y luego pienso que no podría sentir el aire en mi rostro
No podría jugar con mis hijos ni ver la luna llena,
Ni darme un baño de sol, ni sentir el mar y la arena
Así que me quedo en este mundo para disfrutar de lo bueno
De lo que me alegra, de las vidas a las que di vida.
—
Cogeré fuerzas cuando ya no me quede aliento
Y con mis hijos sobreviviré a cualquier inclemencia
Me siento como una hoja de papel que vuela sin rumbo
Que va donde la lleve el viento, así que a disfrutar del viaje
Y a abandonar el dolor que siento.
—
Mari, echo de menos tus consejos, nuestras tertulias infinitas
Echo de menos tu perfume, tus palabras
Tus abrazos y tus te quiero
Echo de menos tu presencia en este lado del mundo
Pero no vuelvas, quédate en tu mundo
que ya nos encontraremos mañana, tal vez mañana….