¿Qué te pasa corazón que no cesas de llorar?
rojos tienes ya los ojos, bolsas, ojeras,
tu risa dejó de sonar.
Una sonrisa amarga refleja tu amargo rostro
pides a gritos un abrazo,
un hombro en el que llorar.
Buscas la soledad, amiga, compañera
porque eres todo un vendaval
buscas la tranquilidad de la madre naturaleza
ella siempre te supo escuchar.
Necesitas una receta milagrosa
que pueda aliviarte este pesar
quieres y no quieres pensar
deseas que tu alma pueda descansar en paz.
El cerrar los ojos a la vida
no solucionará tus problemas
disfrazar tu rostro con una máscara
de nada te servirá.
Intenta abrir de nuevo tus ojos
tan azules como el mar
no emprendas la lucha contra ti misma
respira profundamente, no culpes a la gente
que como humana que eres, tu también te puedes equivocar.