Y así seré como efímera y eterna es mi alma que vuela más allá de callejones oscuros y contracorriente socialmente.
Mi alma libre, efímera y eterna, rebelde sin causa y contracorriente, con criterio propio y sin miedo a defender mis pensamientos.
Aprendí a callar cuando era inútil discutir y un desgaste de energía, aprendí a escuchar y escuchando a todo aquel que tenía historias que contar.
Crecí en la playa, rodeada de personas que venían de todo el mundo, de todos los estatus sociales, crecí entre mar, árboles y animales asilvestrados y salvajes, aprendiendo a la vez de ellos.
Aprendí a soñar, a disfrutar de la música, a cantar con una guitarra bajo la luz de la luna cantando canciones con muchísima gente a la que muchas veces desconocía.
Supe que el opinar de manera distinta es otra manera de enriquecer tu alma, aunque a veces eso te lleve a volar por callejones oscuros, a pasar desapercibida cual fantasma y volar hacia el sol, las estrellas y el firmamento, cuando salía de la oscuridad.
Nunca estuve de acuerdo con muchas normas absurdas creadas por la sociedad, religiones distintas conviviendo entre sí, algo que para el mundo hoy es algo normal, pero que en 1980 era impensable.
Tolerante con distintas maneras de pensar, de sentir y de amar, la vida me enseñó que existen millones de submundos dentro de este mundo a entrar y salir de ellos aprendiendo a respetar y a ser respetado como ser humano.
Gracias a ello, mi niñez, mi adolescencia y mi madurez crearon a la mujer que soy y orgullosa de ser quien soy. El tiempo unas veces me dio la razón, otras me la quitó, y mi alma sigue siendo la misma, efímera y eterna es mi alma que vuela más allá de callejones oscuros y contracorriente socialmente.
Y mientras tenga fuerzas y mi cuerpo aguante, seguiré defendiendo lo indefendible, creyendo y luchando por mis ideales, ni mejores ni peores, seguiré respetando a todo ser humano y aprendiendo de todo aquel que quiera enseñarme algo.
Amaré hasta que me muera y me dejaré amar por la vida, esto es sólo un aprendizaje, una oportunidad única para vivir mi vida como quiero vivirla, sin tabúes, sin límites, sin miedos, simplemente vivirla porque no hay otra y sentirme libre cumpliendo ciertas normas, siguiendo mi conciencia y mis valores por bandera.