Aprendí a desaprender,
a saber lo que quiero en la Vida,
a ser feliz con poco,
pero siempre acompañada
de grandes personas.
Emociones que te envuelven,
amigos que no te fallan y acompañan,
desconocidos que te ven
con buenos ojos
por las emociones que transmites.
Esto me enorgullece
como mujer y como persona
pues la energía que transmites
no depende de lo visible
sino del Alma que rodea tu persona.