Vive y disfruta de cada momento porque son irrepetibles.
La vida a veces, resulta especialmente dura. A lo largo de este año las pruebas que me ha puesto la vida han sido muy duras, duras las decisiones y las luchas que he mantenido y sigo manteniendo, pero poco a poco se van solucionando aquellas que tienen solución y valor es lo que no me falta para enfrentarme a aquellas que no la tienen.
Ahora me enfrento a una situación realmente dura, mi madre tiene Alzhemimer en estado avanzado, no recuerda muchísimas cosas, se le ha olvidado cocinar y tengo la suerte de tener una familia unida que entre todos vamos ayudando en la medida de nuestras posibilidades a que sea todo más llevadero.
Mi padre le cuenta a mi madre las recetas de cocina mientras él cocina como si de un cuento se tratase y sin poder evitarlo las lágrimas inundan mis ojos, mis mejillas, al ver como ella se va convirtiendo en una niña chica teniendo mi padre una paciencia infinita.
Mis amigos me arrancan carcajadas y retomo las fuerzas necesarias para volver a emprender el vuelo. Mi hija y yo uña y carne en lo bueno y lo malo, compartiéndolo casi todo, superando su acoso escolar del año pasado que la marcó muchísimo, pero ella es tan fuerte como yo y con nuestro apoyo y amor todo se supera. Sus amigos y el instituto también han sabido ayudarla… ayudarnos.
Todo se va solucionando poco a poco, estoy enamorada de la vida, de mi gente, de todos los que me han demostrado que están a mi lado en lo bueno y en lo malo.
Amar y que te amen, reír, llorar hasta que el alma se parte, y empezar un nuevo día con la sonrisa puesta en tu rostro, retomar el vuelo a veces resulta difícil despegar pero hay que seguir intentándolo, hay que seguir luchando y sobre todo hay que valorar todo lo que la vida te ofrece a diario que a veces es tan sencillo como tomar una cerveza con los amigos, ver una peli con palomitas en el sofá y compartir la mesa con los amigos de tu hija y que te cuenten sus cosas como a una amiga más.
Los cafés matutinos con aquellos que te ayudan a seguir creando, que te animan a seguir luchando y a no tirar la toalla. Me considero afortunada por la gente que sin saberlo me ayuda y agradecida porque formen parte de mi vida. SIEMPRE.