Almas conectadas surgidas de la nada por un hola que se funden cuando se encuentran, porque viajaron a través del tiempo en distintos cuerpos.
Miles de vidas vividas y las almas se reencuentran sabiendo que en algún momento fuisteis compañeros de viaje, que juntos alguna batalla librasteis, y sin saber cómo ni por qué os reencontrasteis.
Sientes en el interior de tu piel una sensación extraña, las almas están conectadas, la vida de ahora se une con la pasada. No recuerdas nada pero sabes en tu interior que vuestras viejas almas compartieron risas, lágrimas y batallas…
Os fundís en un abrazo, un beso, y con el roce de la piel descubres que es el momento de dejarte llevar de disfrutar esta nueva oportunidad que te brinda la vida para curar tus viejas heridas.
Esa sincronización en pensamientos, aficiones, sentimientos reencontrados y de repente os amáis como nunca habéis amado, la pasión no finaliza en un momento, sino que en cada encuentro va más allá, más lejos. La inocencia se pierde beso tras beso, encuentro tras encuentro.
Acabáis extenuados conversando, compartiendo vuestras vidas nuevas y mucho sexo. Acabáis con un hasta pronto sin saber cuándo volveréis a veros, pero no importa porqué tarde o temprano vuestras almas os llamarán a un próximo reencuentro. No sabéis donde vais ni como conectasteis de nuevo.
Sin saber cómo ni por qué os reencontrasteis de nuevo, con las mismas inquietudes, con los mismos silencios, con los desengaños que en esta vida os reunieron de nuevo.